El talento necesita esfuerzo, pero también oportunidades
El Rotary Club d’El Prat lleva 27 años comprometido con los jóvenes y su futuro Con esta convicción, el Rotary Club d’El Prat ha concedido este año cinco becas de 1.000 euros para educación superior, una iniciativa que ha mantenido viva durante 27 años y que es una de las manifestaciones más clar
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El Rotary Club d’El Prat lleva 27 años comprometido con los jóvenes y su futuro Con esta convicción, el Rotary Club d’El Prat ha concedido este año cinco becas de 1.000 euros para educación superior, una iniciativa que ha mantenido viva durante 27 años y que es una de las manifestaciones más claras de su compromiso con los jóvenes y con el futuro de la ciudad. Cabe destacar que este año se han otorgado cinco gracias a la participación de la empresa local INSTRU, que patrocina dos. Los estudiantes han recibido este reconocimiento por su esfuerzo y sus capacidades. Pero no todas las situaciones son iguales, y por eso el programa de becas contempla dos realidades diferentes. Cuatro de las becas evalúan conjuntamente las cualificaciones académicas y la situación familiar. Y una quinta beca, la Beca para la Excelencia, reconoce exclusivamente los resultados académicos, premiando a aquellos estudiantes que han alcanzado un nivel excepcional gracias a su dedicación, perseverancia y capacidad. Dos formas de reconocer el mérito con el mismo objetivo: dar oportunidades a los jóvenes para que puedan desarrollar todo su potencial. Rotary no da el regalo de un futuro: ayuda a construirlo. Durante 27 años, estas becas han sido una forma concreta de poner en práctica uno de los principios definitorios de Rotary: el servicio a los demás y el compromiso con la comunidad. Porque una sociedad mejor no se construye solo con grandes proyectos. También se construye ayudando a un joven a seguir estudiando, reconociendo su esfuerzo y diciéndole: sigue adelante, merece la pena. El presidente del Club, Carlos Baltasar, presentó la historia de las becas, durante 27 años, destacando las 83 otorgadas con un importe de 68.900,00 €. Aprovechó para compartir las fotos de los ganadores de los últimos años mientras explicaba las 7 Áreas de Interés de Rotary, donde la educación es una de ellas. Después, el macero Pol Fabró, leyó las actas de la Comisión de Becas, que se reunió el 14 de julio, presidida por el concejal de Educación y formada por los directores del IES, rotarios del Club, el jefe de educación y un técnico del Ayuntamiento. Una vez evaluadas las propuestas, por unanimidad, se resolvió otorgar las becas Rotary a:
La quinta beca fue para: Eva Orellana Nieto, alumna del Instituto Baldiri Guilera, para estudiar Bellas Artes en la UB. Josep M.ª Armada, miembro y benefactor del RC d’El Prat, otorgó el premio La cuarta fue para: Edmila Salí Sisé, estudiante del Institut Les Salines, para cursar un grado superior en Audiología Protésica. Fue entregada por Susana Hernández, directora financiera de la empresa INSTRU.La tercera para: Alex Gil Molina, alumno del Institut Estany de la Ricarda, para estudiar Administración y Gestión de Empresas. Fue dada por Carlos Baltasar, presidente del Club. La segunda para: Malak Mansouri Attar, estudiante del Instituto Les Salines, para estudiar Odontología. Yolanda Martínez, jefa de juventud del Club, explicó que Malak no pudo asistir porque estaba trabajando y se proyectó un vídeo que envió. La beca extraordinaria a la excelencia fue otorgada a Lina Zaida Sabbani, estudiante del Instituto Baldiri Guilera, para estudiar Arquitectura en la UPC. Fue otorgada por Mari Barriga, concejal de educación.
Luego el macero manifestó que a los becarios del año pasado se les había pedido que vinieran a compartir sus experiencias, pero solo Aitana Corral Carricondo ha enviado un vídeo, que se proyectó. En la sección de discursos, intervino primero el director de Les Salines, Miguel Ángel Noval, como representante de todos los institutos, que agradeció a Rotary su sensibilidad y valores para ofrecer estas becas por los buenos resultados obtenidos. Pidió, diciendo que siempre pide, que el año siguiente sean 6 o 7 y sugirió al Ayuntamiento que, de los premios otorgados por Promoción Económica, se tenga en cuenta la Formación Profesional. Preguntó, respondiéndose a sí mismo, si sabían lo que significaba esa ayuda para un estudiante, diciendo que si no tienes 50 € es mucho, pues imaginen que son los 1.000 € de la beca. Señaló que su instituto de formación profesional es el éxito de todos los IES del Prat porque acoge a estudiantes de todos ellos y hacen un buen trabajo de inserción social enseñándoles un oficio y dándoles la posibilidad de acceder a estudios superiores por otra puerta. Destacó que El Prat es un referente de la formación profesional en el Baix Llobregat porque es el que ofrece más plazas: 1.600 y está en progresión. Para concluir, señaló que el resultado de estas becas es que los estudiantes pueden seguir estudiando y trabajando por su futuro. El evento fue cerrado por la alcaldesa de El Prat, Alba Bou, señalando que este día era especial por las actividades que se realizaban para calentar motores de cara al nuevo curso escolar y que la percepción general es que empieza mejor de lo que terminó. Añadió que la educación es un trabajo colectivo que involucra a varios agentes y que todos deben aportar a ella. Que el objetivo del Ayuntamiento es perseguir la excelencia, aunque sea como utopía, porque cuando la alcanzas tienes nuevos retos. Por eso le complació anunciar que los dos hitos comprometidos el año pasado habían sido exitosos: en el ámbito digital, haber publicado una guía para ayudar a estudiantes, padres y profesores para hacer buen uso de las pantallas y, en el ámbito del confort y el entorno físico, habiendo aclimatado, al menos una de las zonas comunes de todos los colegios, indicaron que son conscientes de que persisten desafíos y que el Ayuntamiento en los próximos días asumirá nuevos compromisos. Valoró los diferentes agentes que intervienen y ayudan en la educación, agradeció su dedicación y señaló la contribución que Rotary realiza en becas y otras actividades en la ciudad, siguiendo sus Áreas de Interés. La alcaldesa. quiso terminar felicitando a los estudiantes becados, señalando que no se les había regalado nada, que este premio se lo habían ganado ganó con su esfuerzo y perseverancia por lo que los animó a aprovechar esta oportunidad y seguir trabajando por su futuro. Y esta es la pequeña —pero importante— contribución que el Club Rotary d’El Prat sigue haciendo, año tras año, a los jóvenes de nuestra ciudad. El talento está ahí. El esfuerzo también; pero para que el talento llegue tan lejos como merece, debe haber oportunidades. Cinco becas. Cinco oportunidades. Y un compromiso claro con el futuro.